Tras la desregulación financiera, bancos y empresas fintech iniciaron una agresiva ofensiva judicial contra sectores vulnerables. La morosidad supera el 31% y los prestamistas avanzan con embargos de sueldos por deudas de consumo básico.
La crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo en la Argentina alcanzaron un nuevo y preocupante capítulo judicial. En los últimos meses, los tribunales comerciales del país comenzaron a registrar una ola masiva de demandas ejecutivas y solicitudes de embargo presentadas por entidades financieras y plataformas de créditos virtuales (fintech). Se trata de acciones legales contra deudores que, en su gran mayoría, utilizaron tarjetas o microcréditos para financiar la compra de alimentos y remedios.
Desregulación, tasas usureras y morosidad récord
El fenómeno es consecuencia directa de la combinación entre la caída real de los ingresos y la desregulación de las tasas de interés impulsada por el Gobierno nacional. Ante la imposibilidad de llegar a fin de mes, miles de trabajadores recurrieron a la financiación con tarjeta de crédito en supermercados o al auxilio de aplicaciones móviles de préstamos rápidos.
Según datos de la consultora Fiel y registros bancarios del sector, la morosidad en las plataformas fintech ya supera el 31%, triplicando los niveles históricos promedio. Las tasas nominales anuales (TNA) de estos créditos rápidos, que en muchos casos superan el 300% o 400%, convirtieron deudas inicialmente pequeñas en montos impagables para los asalariados y jubilados.
La ofensiva judicial: Embargos a sueldos y cuentas
Especialistas en derecho del consumidor advierten que «ahora viene lo peor». Tras el vencimiento de los plazos de gracia, los equipos legales de los bancos y los prestamistas digitales iniciaron una etapa de persecución judicial «dispuestos a todo» para cobrar.
Las principales acciones que se están notificando en los barrios incluyen:
- Embargos preventivos sobre cuentas sueldo y cajas de ahorro.
- Juicios ejecutivos exprés mediante pagarés electrónicos que los usuarios firman digitalmente al aceptar los términos y condiciones de las apps.
- Inclusión masiva en bases de datos de morosos (Veraz), bloqueando cualquier posibilidad de recuperación financiera de los afectados.
Esta situación configura un escenario de extrema precarización, donde los ciudadanos no solo perdieron la capacidad de consumo, sino que ahora enfrentan la pérdida de sus limitados ingresos formales a manos del sector financiero