Tras un mes de dilaciones y promesas incumplidas, el Jefe de Gabinete anunció que entregará los papeles de su patrimonio antes del 15 de junio. La oposición y sectores internos denuncian una maniobra de distracción mediática en medio de la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
El Jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, volvió a postergar los plazos para la presentación de su declaración jurada patrimonial, confirmando que lo hará recién «antes del 15 de junio». La nueva fecha elegida por el funcionario no parece casual: coincide de lleno con el inicio del Mundial de Fútbol 2026 (11 de junio) y el debut de la Selección Argentina (16 de junio), un momento donde la atención pública estará completamente concentrada en el ámbito deportivo.
Especulación y sospechas de enriquecimiento ilícito
La documentación patrimonial del Jefe de Gabinete dejó de ser un simple trámite administrativo para convertirse en el epicentro de un fuerte escándalo político y judicial. Adorni enfrenta una investigación en los tribunales por presunto enriquecimiento ilícito, lo que vuelve urgente la transparencia de sus bienes. Sin embargo, las dilaciones de su entorno alimentan las sospechas sobre la consistencia de sus números.
A pesar de que sus colaboradores directos habían prometido la entrega de los informes para fines de la semana pasada, el plazo se corrió nuevamente de manera estratégica. El objetivo del oficialismo sería lograr que los detalles de la fortuna del funcionario queden «eclipsados» por la masiva cobertura mediática de la competencia internacional.
Presión interna y cuestionamientos a su continuidad
El escándalo no solo genera fuertes críticas desde la oposición, sino que ha desatado una feroz interna dentro del propio Gobierno nacional. Figuras clave del oficialismo, como la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel, han manifestado públicamente su incomodidad, apurando y presionando a Adorni para que aclare su situación patrimonial sin más vueltas.
A este complejo panorama familiar se suma que su hermano, Francisco Adorni, también se encuentra bajo la lupa judicial por un presunto incremento del 100% de su patrimonio durante el año 2025. Mientras el malestar social crece por el ajuste económico, el funcionario más visible de la gestión libertaria recurre a la distracción del fútbol para intentar eludir el escrutinio público, profundizando los cuestionamientos sobre si verdaderamente está en condiciones de seguir ejerciendo su cargo.