La tregua en el oficialismo se rompió por completo tras un grosero error digital que expuso la feroz batalla por cajas millonarias y el espionaje interno en La Libertad Avanza. Un descuido tecnológico de la presidencia de la Cámara de Diputados destapó el uso de cuentas opositoras falsas administradas por el entorno de Martín Menem, lo que desató un contraataque violento comandado por el asesor presidencial Santiago Caputo.
El conflicto estalló cuando se filtró que un perfil crítico de la gestión de Javier Milei estaba vinculado a un enlace enviado por el propio Menem. Caputo y su brazo de propaganda digital, liderado por el «Gordo Dan», capitalizaron el error para humillar públicamente al legislador riojano en redes. Sin embargo, la disputa digital oculta una pulseada feroz por la designación de Sebastián Pareja —hombre de extrema confianza de Karina Milei— en la Bicameral de Inteligencia, con el objetivo de auditar los fondos reservados de la SIDE controlada por el caputismo.
Fractura en el bloque y amenazas de expulsión
El descalabro interno escaló al ámbito legislativo con acusaciones cruzadas de traición y «doble vara». La diputada Lilia Lemoine increpó con furia al aparato digital libertario por haber «bancado» en su momento a Victoria Villarruel y Marcela Pagano, acusándolos de dejar caer al Gobierno y sugiriendo que quienes no respondan orgánicamente a Karina Milei deben ser expulsados de las milicias virtuales.
La respuesta de los trolls libertarios fue desconocer por completo la autoridad de los legisladores, dejando en claro que el Gobierno actual cohabita con facciones que no respetan la institucionalidad ni a sus propios compañeros. Mientras el país sufre un ajuste brutal, la cúpula gobernante se despedaza puertas adentro para conservar impunidad y manejar los fondos del espionaje estatal.