La fórmula de actualización de los haberes jubilatorios golpearon fuerte, nuestras y nuestros jubilados perdieron un 27,4% del poder adquisitivo de sus ingresos, en las jubilaciones mínimas el efecto es aún peor con un bono congelado desde enero del 2024.
El DNU 274/2024 firmado por Javier Milei fue le punto de partida para dejar un escenario complejo para las y los trabajadores pasivos, este reemplazó el esquema de actualización de la Ley 27.609 por uno basado exclusivamente en la inflación.
Sin esta decisión el gobierno libertario no hubiera conseguido su tan celebrado superávit fiscal, al mismo tiempo deja al desnudo las crueles herramientas para lograrlo, empobre3ciendo a un sector más que sensible de nuestra sociedad.
Según un informe del Centro de Economía Política /CEPA) el salario para las y los jubilados, sin el bono, se ubica en $340.886, de haber continuado vigente la fórmula anterior, el haber mínimo alcanzaría los $434.279, lo que representa una brecha de $93.393 mensuales.