El sector de la construcción en Argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos. Según los últimos relevamientos de marzo, las ventas en corralones registraron caídas de hasta el 50%, mientras que el consumo de insumos clave como el asfalto y el hierro sufrió retrocesos que llegan al 62,1%.
Un freno total en la demanda
Comerciantes del sector advierten que la falta de poder adquisitivo y la incertidumbre económica paralizaron tanto las grandes obras como las refacciones particulares. «La gente no tiene plata. Antes las obras grandes movían el doble de capital; hoy las expectativas son nulas», señalan desde los corralones barriales.
Los datos oficiales respaldan este escenario alarmante. El Índice Construya mostró una baja interanual del 28,4% en el primer bimestre del año, mientras que el ISAC (INDEC) reportó desplomes específicos en materiales esenciales:
- Asfalto: -62,1%
- Hierro y aceros: -34,3%
- Hormigón elaborado: -29,8%
Obra pública y desempleo
La paralización de la obra pública nacional es señalada como el principal factor de retroceso. Esta situación, sumada a la caída de la inversión privada, provocó la pérdida de más de 100 mil puestos de trabajo desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
Desde ladrillos y cemento hasta artículos sanitarios, todos los rubros muestran signos de retracción, marcando un inicio de año sumamente complejo para una de las industrias que más dinamiza la economía argentina.