A pesar de la desaceleración de la inflación el consumo de las y los argentinos sigue en franca caída, en enero se desplomó un 10,6% interanual según relevamiento de la consultora Scentia.
Los negocios de cercanía, es decir los comercios dentro de los barrios del conurbano la caída fue aun mayor y alcanzó un 13,5%, mientras que en supermercados cayó un 7,2%.
Las grandes cadenas no fueron la excepción, allí la caída fue del 8,4% dentro del AMBA, mientras que en el interior del país fue de 6,4%. Los números muestran que la baja en la inflación no logra que el consumo se recupere, las y los argentinos gastan menos y la recuperación en V no se estaría mostrando en el comienzo del año.
El consumo registra una fuerte caída desde el momento mismo que Javier Milei desembarcó en el gobierno nacional con una devaluación del 118% bajo el brazo y un golpe directo al poder adquisitivo a los salarios de las y los trabajadores.
Desde el gobierno y desde los medios hegemónicos disparan una y otra vez que los salarios de las y los trabajadores han recuperado lo perdido, pero los números no mienten y un nuevo registro en baja demuestra todo lo contrario.
El mayor retroceso en enero se dio en Bebidas con alcohol (-19,3%), seguido de Impulsivos (-17,4%), y Bebidas sin alcohol (-16,8%). Por detrás aparecen los descensos en el consumo de los rubros Desayuno y merienda (-9,8%), Higiene y cosmética (-8,2%), Limpieza de ropa y hogar (-7,9%), Alimentación (-5,4%) y Perecederos (-1,1%).