El acceso a la vivienda en Argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos. Según los últimos datos relevados por el IPC-INDEC correspondientes al periodo 2023-2025, el costo de los alquileres sufrió una escalada del 500%, superando ampliamente la inflación acumulada del 290% en el mismo lapso. Este fenómeno impacta de lleno en el bolsillo de la clase trabajadora, donde el pago mensual de la vivienda ya devora, en promedio, el 50% de los ingresos totales de un hogar.
La tendencia a la «inquilinización» es un proceso que viene en ascenso desde 2010, con un incremento del 70% en la cantidad de hogares que alquilan. Sin embargo, la brecha entre salarios y vivienda se profundizó drásticamente tras la desregulación del mercado inmobiliario a fines de 2023. Mientras que los sueldos crecieron un 263% promedio en dos años, los alquileres subieron 200 puntos por encima de ese valor, convirtiendo el sueño de la casa propia en una meta inalcanzable para millones de personas.
El impacto de la desregulación y la caída del salario
La derogación de la Ley de Alquileres modificó las reglas de juego: los contratos se redujeron mayoritariamente a dos años y los ajustes pasaron a ser trimestrales o cuatrimestrales. Esta inestabilidad se refleja en las estadísticas del último trimestre de 2025, donde una familia con una remuneración promedio del sector privado registrado debe destinar más del 40% de su sueldo para costear un departamento de dos ambientes, y casi el 55% si necesita uno de tres.
La diferencia es aún más alarmante cuando se analiza el sector público, donde la suba de los alquileres creció 1,5 veces más rápido que los haberes. Históricamente, el peso del alquiler rondaba el 25% del ingreso promedio; hoy, esa cifra se ha duplicado. Ante este escenario, la dificultad no solo radica en acceder a una nueva vivienda por los elevados costos de entrada, sino en la capacidad de permanencia de las familias y los jóvenes que ven cómo el costo habitacional escala por encima de cualquier otra variable económica del sistema actual.