En un giro trascendental, en medio de una crisis humanitaria sin precedentes, Canadá, Francia y el Reino Unido le exigieron al gobierno de Benjamín Netanyahu que termine con el genocidio que lleva adelante en la Franja de Gaza.
La situación es apremiante, el ejercito del estado genocida de Israel ha dejado a su paso 50 mil muertes, en su gran inmensa mayoría mujeres y niños, ha bloqueado toda llegada de ayuda humanitaria y corren riesgo la vida de miles de personas.
“Israel sufrió un atentado atroz el 7 de octubre. Siempre hemos apoyado su derecho a defenderse del terrorismo, pero esta escalada es totalmente desproporcionada”, destaca el documento que lleva la firma de Emmanuel Macron, Mark Carney y Keir Starmer y es quizá, desde el comienzo del conflicto, la acción más clara contra la embestida israelí.
En el documento se condenan las “acciones escandalosas” y el “odioso lenguaje” que utilizan los miembros del gobierno de Netanyahu, además de advertir que el desplazamiento forzado de la población palestina “viola el derecho internacional humanitario”.
“Si Israel no pone fin a la nueva ofensiva militar ni levanta sus restricciones a la ayuda humanitaria, adoptaremos otras medidas concretas en respuesta”, advirtieron los tres mandatarios.