El gobierno libertario que conduce Javier Milei consigue 2 mil millones más de dólares por parte del FMI, sin cumplir las metas trazadas por el organismo, pero no puede parar la corrida que empuja el valor de la moneda norteamericana.
El dólar cerró la jornada de ayer al borde del techo de la banda pactada con el Fondo, el gobierno se había comprometido a no tratar de manejar el tipo de cambio, sin embargo, lo hizo, jugó fuerte emitiendo deuda en títulos públicos e interviniendo en el mercado de dólar futuro. El resultado de la jugada fue la fuga de capitales, la descapitalización del BCRA y la caída de una burda mentira, corrido por las necesidades electorales, de tener un dólar a $600.
La estrategia del gobierno para salir políticamente ileso del traspié financiero fue echarle la culpa a bancos privados, a los cuales identificaron como kirchneristas: “Nosotros laburamos para la gente, no para los bancos. Lo que hicieron fue una maniobra deliberada para forzar una suba del tipo de cambio. Nos atacaron porque son una manga de hijos de puta, inexorablemente nos iban a atacar. No sabíamos cuándo, pero sabíamos que lo harían”.
Lo cierto es que Argentina cierra la semana con un dólar que hace solo 5 semanas atrás estaba cerca de los $1.000 y hoy roza los $1.400, ahora resta esperar que esta brutal devaluación que supera el 35% no se dispare a precios.
Para mitigar el daño y no generar una nueva disparada del Riesgo País, se refugia nuevamente en el FMI, que libera 2 mil millones más de dólares para hacer frente a la corrida, aunque había dejado claro lo que se podía y lo que no con el dinero desembolsado, unos 12 mil millones hace cinco semanas atrás… ¿Dónde fue a parar ese dinero?