La interna en la Casa Rosada ha escalado a un nivel de paranoia sin precedentes. En una reciente entrevista con el medio español El Debate, el presidente Javier Milei lanzó una acusación incendiaria: asegura que su vicepresidenta, Victoria Villarruel, trama su caída desde mucho antes de llegar al poder.
Según el mandatario, Villarruel habría comenzado a «pergeñar» su desestabilización en 2021, cuando ambos compartían bancas en la Cámara de Diputados. La teoría cobró fuerza tras los rumores de una supuesta alianza entre la vicepresidenta y sectores disidentes de Vox en España para boicotear la agenda de Milei en Madrid.
«A la luz del comportamiento de Victoria Villarruel, no me sorprende que pudiera haber ocurrido algo así», sentenció Milei, confirmando que el radar de deslealtades de la «mesa chica» (Javier y Karina Milei) la tiene en el centro del objetivo.
Para Milei, el historial de «traiciones» es extenso y detallado:
- Retraso de la Ley de Bases: El Ejecutivo culpa a la gestión de Villarruel en el Senado por la postergación del Pacto de Mayo.
- El «faltazo» del 25 de mayo: Milei recordó con ironía que la vicepresidenta se ausentó por problemas de salud, pero al día siguiente estaba «espléndida» en un desfile.
- Vínculos polémicos: El homenaje a Isabel Perón y el entorno de la vicepresidenta son vistos por el Triángulo de Hierro como una usina permanente de ataques contra el Gobierno.
La pregunta que recorre los pasillos del poder es si esta ruptura es definitiva o si forma parte de una estrategia de control interno en un Gobierno que parece ver enemigos en cada rincón.