Las empresas productoras de lácteos van a la quiebra por la caída en las ventas y las y los consumidores compran menos por sus salarios congelados, una muestra fiel del saldo de las políticas económicas del plan libertario de Milei y Caputo.
Un informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) dejó números que generan impacto, angustia y que exhiben la delicada situación del sector de producción de lácteos de nuestro país desde la llegada de Javier Milei, y su plan anarco libertario, a la conducción política y económica del país.
El consumo de leche y lácteos cayó un 12,7% en noviembre de 2025, si se mide en litros de leche, la caída mensual del consumo alcanzó el 16,7%; porcentaje que implica una baja del 14% en el promedio diario. Si se mide de forma interanual, es decir, noviembre del 2025 contra noviembre del 2024, el volumen de productos lácteos vendidos cayó 3,6%, mientras que los litros de leche equivalente retrocedieron 5,6%.
Esta compleja situación generó la estocada final para históricas y emblemáticas empresas de nuestro país que fueron a la quiebra, SanCor, La Suipachense, ARSA y Verónica son algunas de estas.
Con los salarios congelados y a las puertas de una posible Reforma Laboral impulsada por el gobierno nacional, los números dejan claro cuál es el panorama para la producción vernácula. La Suipachense cerró sus puertas y 140 trabajadores y trabajadores quedaron en la calle, otras 180 corrieron la misma suerte tras la quiebra de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA), a los que suman 200 personas más sin empleo por la planta que la firma tenía en Córdoba. Por su parte Lácteos Verónica todavía no ha bajado sus persianas, aunque su producción está paralizada y la cadena de pagos con sus proveedores completamente rota.
Para cerrar 2025 y comenzar este 2026, los números son alarmantes y exhiben una angustiante tendencia hacia el futuro próximo, donde el gobierno busca instalar reformas profundas en lo laboral y tributario.