Las violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura cívico militar que se hizo del poder de manera violenta en 1976, divide las aguas dentro de las filas legislativas libertarias.
La visita de diputados y diputadas al penal de Ezeiza para visitar a genocidas condenados por aberrantes crímenes contra la humanidad, abrió una grieta entre negacionistas y pro dictadura, y quienes sostienen apego a políticas de Memoria, Verdad y Justicia.
El primer Round entre Marcela Pagano y Lilia Lemoine fue por el homenaje que se llevó adelante en la Cámara de Diputados a las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domo, quienes fueron víctimas de la última dictadura y especialmente del genocida Alfredo Astiz.
Lemoine tildó a Pagano de “careta” por haber participado de este homenaje, la periodista fue clara a la hora responderle: “Yo careta no soy, lo volveré a hacer una y otra vez. Siempre del lado de las víctimas. ¿Y vos de qué lado estás?”.
El último encontronazo se desató luego que se cayera la sesión para tratar el tema de la visita al penal, Lemoine en su programa de radio afirmó: “Yo entiendo que los kirchneristas no quieran darnos quorum, pero que ellas no estén”.
Pagano explotó y le contestó en su cuenta en X, la diputada y periodista la tildó de “mitómana” y afirmó: “Sos una mitómana. No solo estuve presente y di quorum en la última sesión, sino que también lo hizo mi compañera Lourdes Arrieta”.
Las muestras de repudio a la visita al penal organizada por Beltrán Benedit, diputado libertario, generaron un impacto negativo en hombres y mujeres que adhirieron a las ideas de Javier Milei.
Cabe destacar que desde el ejecutivo tres ministros mostraron su conformidad con avanzar en proyectos que decanten en conseguir la libertad de los genocidas, uno fue Mariano Cúneo Libarona, ministro de justicia, otra fue Patricia Bullrich, al frente del Ministerio de Seguridad y Luis Petri, ministro de defensa.