Javier Milei, acorralado por el escándalo Criptogate y la falta de dólares, apuesta desesperado a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional

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Por Víctor Alvero

Pasaron horas desde su discurso de inauguración de las sesiones ordinarias y de ella quedaron algunos ítems para analizar minuciosamente, quizá el anuncio más importante, y que marcará en algún punto la suerte de su gobierno y del futuro próximo de nuestro país, es el acuerdo con el FMI que no se termina de cerrar.

Con Donald Trump ya ocupando la Casa Blanca y con una innegable relación (estrecha) ideológica entre los dos mandatarios, todo podría decantar en un acuerdo con el organismo de crédito internacional, sin embargo, si esto sucediera, las incertidumbres son cuáles serán las obligaciones que el país deberá cumplir, porque hay algo que está muy claro, puede que haya afinidad ideológica con los republicanos de hoy y puede también que Milei ocupe un lugar privilegiado en el tablero mundial de la ultraderecha, pero, el acuerdo dependerá de lo que el FMI pida y lo que el país puede afrontar, Milei adelantó es que el cepo se levantará, y si el cepo desaparece, el cambio debe ser unificado y para que esto suceda una devaluación sería necesaria.

Entonces, si va a haber una nueva devaluación, que algunos estiman en un 30%, podemos concluir que en un año y medio de su gobierno habrá devaluado la moneda cerca de un 180%, es decir, que este nuevo porcentaje de posible devaluación, podemos atarlo a un crecimiento de la inflación mensual y así llegar a que un acuerdo volverá a impactar fuerte el robusto caballito de batalla de la administración libertaria.

¿Por qué la urgencia en conseguir un acuerdo con el FMI, si este podría dinamitar el ciclo descendente de la inflación? Por que no hay dólares suficientes para sostener lo mínimo de la macro argentina. Si bien se multiplican los anuncios de inversión vía RIGI, los dólares no aparecen al mejor estilo Peter Capusotto, el gobierno libertario es a esta altura el que menos inversión extranjera ha tenido en el mismo lapso de tiempo, de hecho, el gobierno de Alberto Fernández, con pandemia de por medio, tiene mejores números que el libertario.

Sobre el final del año pasado el gobierno festejaba el blanqueo de capitales, el más grande de toda la historia del país, esto es una verdad irrefutable, como también lo es que todos los dólares que ingresaron al país, con la obligación de ser bancarizados por tres meses, ya se han fugado en un porcentaje que mete miedo. El gobierno, entonces, ha vivido pequeños movimientos cambiarios que lo obligaron a desprenderse de los dólares que posee el Banco Central, aunque el discurso oficialista sea que la entidad compró los dólares suficientes, la realidad es que jornada tras jornada se va desprendiendo de ellos para sostener el tipo de cambio, de hecho, la última jornada del día viernes tuvo que salir a vender U$S 600 millones y este es la muestra fiel que las cosas no están bien, no estarían funcionado.

Luis “Toto” Caputo afirmó que el acuerdo y el desembolso deberían hacerse efectivos antes que finalice abril, por esto Javier Milei anunció que enviará mañana miércoles al parlamento el proyecto de ley que contempla un nuevo acuerdo con el FMI, si, lo enviará al “nido de ratas”, el mismo que le dio la espalda el sábado pasado cuando ni siquiera llenaron las bancas para escuchar su discurso.

El tránsito del proyecto de ley es incierto, por un lado, el Senado no es el espacio legislativo que Javier Milei tiene a su favor, aunque también es cierto que es posible que el parlamento le de al gobierno el visto bueno entendiendo que es una herramienta central de su gestión, el futuro, la historia, dará cuenta del peso negativo o positivo de este nuevo crédito.

Mientras toda esta negociación se lleva adelante, la imagen de Javier Milei, y no hablamos de encuestas, es cuestionada por toda la prensa internacional, además de la justicia de los Estados Unidos. La cripto estafa lo dejó muy mal parado junto a su hermana y sus funcionarios más cercanos, las notas del New York Times y el Wall Street Journal son la confirmación que el escándalo recién comienza. Los links de la estafa dentro de los EE UU dejan muy endeble la postura de Milei y su entorno, además, al día de hoy, el presidente no logra despegar se personajes marginales del mundo cripto y pareciera que esta no es una estrategia, sino más bien, acuerdos que no puede romper, mucho más cuando desde el exterior se habla de coimas por millones de dólares.

La estrategia en el país es minimizar el impacto de la prensa extranjera, por esto Milei en su última entrevista a Luis Majul, en la señal de noticias La Nación+, minimizó la cobertura mediática internacional calificándola como “chismes de peluquería”.

Lo cierto es que ya está imputado en nuestro país y la mirada del mismísimo FBI sigue sus pasos, algo que quizá no impedirá el acuerdo, ni el desembolso del FMI, pero que puede complicarlo de cara a cumplir su mandato como presidente.

No se conoce la letra fina del acuerdo, se conocerá el día de mañana, desde el gobierno juran que no habrá devaluación, pero también habían jurado que no habría tarifazos sin la recomposición salarial desde la caída del salario desde 2018 y que el país iba a estar dolarizado con un Banco Central hecho cenizas, esto no sucedió, así que a tomar precauciones, y si las tomamos, al mismo tiempo tenemos que ser lo suficientemente conscientes que la recesión continuará, a mayor cuidado de nosotros y nosotras en no tomar créditos y no ponernos la soga al cuello, es el plafón para asegurar que el estancamiento, sin recuperación real en “V” no sucederá.

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