Este domingo se definieron las autoridades del Partido Justicialista (PJ) en 16 distritos bonaerenses donde no hubo unidad. El resultado arrojó un fuerte respaldo para el gobernador Axel Kicillof, cuyas listas del MDF ganaron en 10 municipios, frente a 3 victorias de La Cámpora.
El gobernador consolidó su liderazgo territorial con triunfos clave en el Conurbano y el Interior. En la Primera Sección, se destacaron las victorias en Morón y San Miguel (de la mano de Andrés «Cuervo» Larroque).
En el interior, el kicillofismo barrió en la Segunda Sección (San Nicolás, Zárate y San Antonio de Areco) y sumó porotos en distritos como Balcarce, Saladillo y Roque Pérez. Estos resultados le dan a Kicillof un aire fundamental para su proyección nacional y la reorganización del peronismo de cara al 2027.
Pese a la derrota numérica, Máximo Kirchner logró retener territorios estratégicos. El triunfo más relevante de La Cámpora fue en Mar del Plata (General Pueyrredón), donde la lista de Fernanda Raverta se impuso con amplitud. También festejaron en Tres de Febrero y Magdalena.
Por su parte, el massismo no se quedó afuera: el Frente Renovador logró victorias en Tornquist y Junín (esta última como lista de unidad), demostrando que Sergio Massa mantiene terminales activas dentro de la estructura del PJ provincial.
Con estos números, Kicillof se encamina a presidir el PJ bonaerense con una base de legitimidad renovada. El desafío inmediato será unificar las piezas tras una interna que dejó al descubierto las tensiones de liderazgo, pero que marca el inicio de la estrategia electoral para enfrentar el modelo de Javier Milei.