Derrumbe libertario: el 65% de los argentinos desaprueba la gestión de Javier Milei y el 61% exige un cambio

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El feroz ajuste económico y el desprecio oficial por el bolsillo popular están pasando una factura irreversible a la gestión libertaria. Según el último informe de la consultora Zuban Córdoba y Asociados, el descontento social alcanzó un techo histórico: el 65,3% de los encuestados desaprueba abiertamente al gobierno de Javier Milei. Este contundente rechazo expone el rotundo fracaso de un modelo económico criminal diseñado para licuar los ingresos de los trabajadores.

Imagen en picada y pesimismo generalizado

La encuesta refleja que la narrativa oficialista ya no logra tapar la dura realidad. La imagen negativa del presidente se disparó al 61,3%. Esto demuestra que la sociedad empieza a darles la espalda a las políticas de entrega y sumisión de la Casa Rosada.

  • Rumbo equivocado: El 64% de la población afirma con certeza que la Argentina avanza en la dirección incorrecta.
  • Bolsillos destrozados: El 53,9% de los argentinos asegura estar en una situación económica personal mucho peor desde que asumió el mandato libertario. Un 14,4% adicional continúa «igual de mal».
  • Sin sensibilidad: Frente a un pueblo asfixiado, solo un ínfimo 13,2% percibe alguna mejoría, desnudando la crueldad explícita del plan de gobierno.

Proyección electoral: el pueblo exige un fin al saqueo

El humor social de cara al futuro político inmediato enciende todas las alarmas en el oficialismo. Al ser consultados sobre el escenario de cara a las próximas elecciones presidenciales, el 61,9% de los ciudadanos manifestó de forma taxativa que votaría por un cambio de signo político. El peronismo capitaliza el rechazo popular y encabeza la intención de voto general (entre el 31,3% y el 35,3%). Supera holgadamente las menguantes opciones de La Libertad Avanza.

La insensibilidad programada de una gestión que mira para otro lado mientras destruye el tejido social tiene fecha de vencimiento en las urnas. La entrega del país y el desamparo a las familias trabajadoras encuentran un límite claro en la memoria de un pueblo que ya decidió ponerle un freno al experimento libertario.


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