La motosierra generó que al gobierno le estalle una crisis que pone en riesgo la productividad, el abastecimiento de GNC en estaciones de servicio y la posible falta de gas en los hogares en un gobierno, que todavía no comenzó y que amenaza con ser mucho más frío que los anteriores.
La falta de planificación hizo que el ejecutivo salga a comprar de urgencia gas, pero PETROBRAS se negó a descargar el buque que llegó al puerto y las versiones son cruzadas, ¿Faltó el pago o Lula frenó la compra por sospechas de corrupción?
La ola de frío llegó antes de lo pensado y el gobierno de Milei, con la motosierra como ejercicio, no lo tuvo en cuenta a la hora de parar la inversión en obras en Vaca Muerta. El resultado es que el combustible escasea y antes de dejar a los hogares cordobeses sin suministro, en principio se decidió cortar el gas a 100 grandes empresas y que no haya GNC en estaciones de servicio del interior del país.
Largas colas en Córdoba para cargar GNC antes del corte
Además de la falta de planificación, se suma a esta crisis el condimento político. Milei se cansó de destratar al gobierno democrático del Brasil, invitó a la asunción, el pasado 10 de diciembre, a Jair Bolsonaro y tuvo expresiones más que violentas para con Lula.
Según LPO, se suma las sospecha que el presidente del Brasil suspendió la descarga de gas del buque que se encuentra en nuestro puerto por indicios de corrupción en la operación.
No falta gas, el gobierno suspendió los avances de obras en Vaca Muerta, sostiene esta decisión en un dogma: “El estado hace todo mal”. Lo cierto es que Vaca Muerta está en un punto de altísima producción, los más de 5.000 kilómetros construidos por el gobierno anterior, y que eran promesa de abastecimiento, y hasta de exportación, quedó en la nada por la suspensión de obras.