La avanzada del racismo en el mundo y en la Argentina sumó un capítulo de enorme tensión diplomática. En una decisión que tomó por sorpresa a la opinión pública, la Embajada de Francia en la Argentina declaró «persona no grata» a la vicegobernadora de la provincia de Mendoza, Hebe Casado. La medida responde a una publicación abiertamente discriminatoria que la funcionaria realizó en sus redes sociales.
El conflicto se desató tras el triunfo de la selección de Francia ante Paraguay en los octavos de final del Mundial. En ese momento, Casado posteó en su cuenta de X: “Muy bien Paraguay. El equipo africano flojo de modales. No lo aguanto a Mbappe”. El mensaje, que para gran parte de la sociedad civil había pasado desapercibido en el fragor de los festejos futbolísticos, encendió las alarmas de las autoridades internacionales.
«El racismo no es una opinión, es un delito»
El embajador francés en Buenos Aires, Romain Nadal, ratificó la contundente sanción diplomática. El diplomático repudió las declaraciones de la vicegobernadora mendocina y fue tajante al afirmar que en la cooperación bilateral no existe espacio para la discriminación.
A pesar de que Hebe Casado intentó minimizar el impacto de sus palabras bajo la excusa del «folklore futbolero», la embajada gala ratificó que no tolerará ataques que denigren la diversidad ni la nacionalidad de sus ciudadanos. Este cruce pone sobre la mesa una problemática global: el avance de discursos de odio camuflados en ámbitos cotidianos como el deporte, una práctica que la comunidad internacional ya no está dispuesta a pasar por alto.