En un escenario político marcado por la tensión interna, el espacio alineado con el gobernador bonaerense busca dar una muestra de unidad institucional. El kicillofismo se encolumna y pide por la libertad de Cristina a un año de su prisión, dejando en pausa las disputas de los últimos días. A través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), confirmaron que participarán del masivo banderazo convocado para este sábado 20 de junio.
La convocatoria, impulsada originalmente por La Cámpora, se realizará a las 15:00 horas en Parque Lezama, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La fecha coincide estrictamente con el primer aniversario de la detención domiciliaria de la expresidenta en su residencia de San José 1111.
Una tregua obligada tras los cruces internos
La decisión del sector de Axel Kicillof llega inmediatamente después de un fuerte cortocircuito en el peronismo. Una serie de exabruptos y declaraciones críticas por parte de una legisladora porteña del riñón kicillofista habían desatado el contraataque directo del kirchnerismo duro. Sin embargo, la gravedad de la situación judicial de la exmandataria obligó a congelar temporalmente los pases de factura.
Bajo la consigna “Basta de persecución, Cristina libre”, el MDF apeló a las redes sociales para convocar a su militancia. El peso específico del Gobernador no es menor en esta movilización, considerando su rol clave en la conducción institucional de la provincia de Buenos Aires.
El impacto político del 20J en Parque Lezama
Desde el armado opositor insisten en denunciar el carácter político de la condena, señalando el accionar de los tribunales como el premio de impunidad para cada uno de los actores que participó y articuló el entramado del Lawfare en el país. El peronismo bonaerense busca reordenarse frente al avance de estas causas.
La marcha del 20J pretende centralizar el reclamo por la situación legal de la dirigencia opositora. La presencia orgánica del Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires ratifica que, pese a los matices del liderazgo actual, la figura de Cristina Kirchner sigue siendo el factor ordenador y aglutinador de las diversas vertientes de la militancia peronista.