El Jefe de Gabinete presentó su renuncia tras tres meses de resistencia extrema, denuncias por enriquecimiento ilícito y un fuerte desgaste en Olivos.
La resistencia del Gobierno llegó a su fin. Tras más de 100 días de idas, vueltas y desmentidas oficiales, Manuel Adorni renunció a la Jefatura de Gabinete de la Nación. El funcionario, cercado por una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito y la presión de bloques opositores y aliados en el Congreso, comunicó su salida formal a través de una carta en redes sociales.
La salida de Adorni no fue inmediata; estuvo marcada por una prolongada agonía política y un cambio radical de postura por parte de la Casa Rosada:
- El blindaje inicial: Durante semanas, tanto Javier como Karina Milei mantuvieron una defensa incondicional. El Presidente descartó reiteradamente los rumores, calificando el escenario de «operación mediática».
- La presión aliada: Bloques como el PRO llegaron a emitir ultimátums al Gobierno, amenazando con impulsar la moción de censura en el Congreso si Milei no le soltaba la mano.
- El quiebre en España: El punto de inflexión ocurrió durante la última gira presidencial. Allí, Milei abrió la puerta a su salida al declarar que, si bien creía en su honestidad, lo apartaría si avanzaba la culpabilidad judicial.
- El final en Olivos: Tras reuniones decisivas en la Quinta de Olivos, la resistencia se volvió inviable. En su carta de despedida, Adorni apeló al rol de víctima señalando que «el ensañamiento tiene un límite».
El impacto político en la Casa Rosada
La renuncia representa el mayor costo político asumido por la administración libertaria. Mientras la Justicia continúa investigando la evolución patrimonial del exvocero y jefe de ministros, el Gobierno busca pasar de página de manera urgente para frenar el desgaste institucional. Los principales rumores de sucesión apuntan de forma inminente a una reorganización del gabinete técnico.
¿Adorni cobrará 90 millones por mes?
Mientras ejercía funciones públicas en la Casa Rosada, Adorni había renunciado a cobrar el sueldo de la petrolera (percibiendo solo sus haberes del Poder Ejecutivo). Al activarse su cobro tras dejar el cargo público, Manuel Adorni pasaría a percibir una asignación mensual estimada de entre $93 y $94 millones de pesos (lo que equivale aproximadamente a unos 79.500 dólares mensuales), según lo establecido en el último esquema de remuneraciones de la petrolera estatal.