La reciente publicación del INDEC sobre la baja de la pobreza al 31,6% en 2025 generó una fuerte controversia. Aunque el Gobierno celebra lo que sería el nivel más bajo desde 2018, diversos informes privados de consultoras de prestigio aseguran que la pobreza real superaría el 44%.
Las claves de la diferencia estadística
Según el Centro de Datos para el Análisis Federal (Cedaf) y la consultora Equilibra, el descenso reportado no se debe a una mejora en el bolsillo de los argentinos, sino a ajustes metodológicos y una subestimación de la Canasta Básica Total.
¿Por qué los datos del INDEC están bajo sospecha?
- Ingresos «inflados» en la EPH: Se detectó una brecha de hasta 38 puntos entre lo que la gente declara en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y los registros oficiales del SIPA.
- Jubilados y salarios: Mientras el INDEC muestra mejoras reales, los datos administrativos reflejan caídas de poder adquisitivo, especialmente en el sector pasivo.
- La Canasta Básica: Al no incluir gastos de consumo actuales o rubros como restaurantes, la línea de pobreza queda artificialmente baja.
Bajo un escenario conservador, corrigiendo los desvíos de ingresos y actualización de canasta, la consultora Equilibra estima que la pobreza se sitúa en el 42%. Por su parte, el Cedaf eleva la cifra al 44%, lo que representa un aumento respecto a 2023, contradiciendo el relato oficial.