El titular de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) admitió que muchos comerciantes «quedarán en el camino» en la transición económica de Javier Milei. Mientras tanto, los datos del consumo en barrios populares y centros comerciales marcan caídas históricas.
En una definición que generó fuertes repercusiones en el sector pyme, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, ratificó su apoyo al rumbo económico del Gobierno Nacional, aunque con una advertencia cruda sobre las consecuencias del ajuste.
“Algunos vamos a quedar en el camino, pero ese es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal”, sentenció Grinman. Para la dirigencia de la CAC, la recesión y la caída del consumo son parte de una «transición necesaria», aunque las estadísticas actuales dibujan un escenario de extrema fragilidad para el comercio minorista.
Los datos de la «normalidad»: El desplome del consumo
Detrás de las declaraciones de Grinman, los números de la estaflación reflejan una realidad asfixiante para los comerciantes de cercanía. Según el último relevamiento de la CAME y el INDEC, la actividad comercial no encuentra piso:
- Consumo minorista: Las ventas cayeron un 13,2% anual, con sectores críticos como alimentos y bebidas registrando bajas cercanas al 20%.
- Cierre de locales: La Unión de Kiosqueros (UKRA) estima que más de 10.000 kioscos han bajado sus persianas en todo el país.
- Supermercados: El sector atraviesa su peor medición en una década, con una retracción del 12% en volumen de ventas.
Costos fijos vs. Ventas en rojo
La crisis se profundiza por una «doble pinza»: la falta de demanda por la pérdida del poder adquisitivo y el aumento exponencial de los costos operativos. En promedio, los comerciantes enfrentan subas de hasta el 300% en las facturas de luz y en la renovación de alquileres.
A este panorama se suma el freno en otros motores de la economía. El patentamiento de motos —vehículo clave para el sector logístico y de delivery— bajó un 15%, mientras que la construcción se desplomó un 30%, afectando toda la cadena de valor de los corralones y ferreterías.
Mientras el 70% de los comerciantes asegura no ver señales de mejora en el corto plazo, el debate queda abierto: ¿es el cierre de miles de pymes un costo aceptable para el equilibrio macroeconómico?