El próximo 29 de abril, coincidiendo con el Día del Animal, el funcionario enfrentará a la Cámara de Diputados. Con más de 4.800 preguntas en agenda, el clima es de máxima tensión por las denuncias sobre viajes de lujo y crecimiento patrimonial.
El actual Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, visitará el Congreso de la Nación el próximo 29 de abril para cumplir con el mandato constitucional de informar sobre la marcha del Gobierno. Sin embargo, lo que debería ser un acto administrativo de rutina se ha transformado en un examen de supervivencia política: el funcionario llega acorralado por denuncias de corrupción que sacuden la estructura de La Libertad Avanza.
Un cuestionario récord y sospechas de «Luna de Miel» oficial
Adorni deberá responder un pliego que supera las 4.800 preguntas enviadas por los legisladores. Se espera que el foco no esté solo en la gestión pública, sino en los recientes escándalos personales que involucran al jefe de ministros.
Entre los puntos más críticos de la interpelación, se destacan las denuncias por el uso del avión presidencial para trasladar a su esposa, Bettina Angeletti, a Nueva York, en lo que muchos sectores de la oposición calificaron como una «luna de miel» encubierta bajo la fachada de jornadas laborales.
El patrimonio de Adorni en la mira
A este episodio se suman otras acusaciones que han ganado terreno en los últimos días:
- La adquisición de camionetas de lujo.
- Viajes a destinos paradisíacos fuera de la agenda oficial.
- La compra de un departamento en el barrio de Caballito y una propiedad en un country, movimientos que, según las denuncias, no coincidirían con sus ingresos declarados.
¿Irá Javier Milei al recinto?
La expectativa creció tras un posteo del presidente Javier Milei en la red social X, donde afirmó “No me lo pierdo”, sugiriendo que podría estar presente para respaldar a su funcionario de mayor confianza. No obstante, desde el entorno presidencial aún no han confirmado su asistencia, manteniendo el misterio sobre si el mandatario acompañará a Adorni en este difícil trance legislativo.
La sesión del 29 de abril definirá no solo el rumbo de la Jefatura de Gabinete, sino también la capacidad del Gobierno para sostener a uno de sus pilares comunicacionales frente a una de las crisis éticas más graves desde el inicio de la gestión.