Por Ezequiel Arauz. Concejal quilmeño (Unión por la Patria).
Termina una semana en la que tal, como pidió nuestra intendenta Mayra Mendoza, el Concejo Deliberante recibimos a diversos sectores de la vida económica y social de Quilmes, que se ven directamente afectados por el ajuste inhumano y ultraliberal de Milei, Villarruel y Caputo. En cada caso elaboramos propuestas legislativas que pronto serán tratadas en el recinto.
En reuniones encabezadas por la presidenta del cuerpo, Florencia Esteche y la jefa de nuestro bloque, Eva Mieri, concejales y concejalas de Unión por la Patria escuchamos a jubilados y jubiladas de Quilmes, a la comunidad educativa de la UNQ y a Cartoneros y Recicladores, quienes nos pudieron expresar sus problemáticas, todas ellas consecuencias económicas de las políticas brutales de ajuste. De dificultades que a partir de diciembre se profundizaron a niveles muy preocupantes en todos los casos.
Junto a los adultos mayores de varios Centros de Jubilados y con la presencia de la propia Mayra, expresamos nuestro repudio al veto de la Ley que recomponía jubilaciones. No puede ser que el sector sobre el que está cayendo el 35% del inconmensurable ajuste – el más grande de la historia según el propio presidente de la nación – no tenga recomposición de ingresos, por minima que sea, y encima, es sistemáticamente reprimido por la policía cuando protesta.

Con docentes, no docentes y alumnos de la UNQ y la presencia de la diputada provincial Berenice Latorre, supimos de la asfixia presupuestaria por parte de un gobierno nacional que ataca lo público y cualquier herramienta estatal de ascenso social. Milei desfinancia y pone en emergencia salarial a esa querida casa de estudios de nuestro distrito, con el objetivo de bloquear su funcionamiento y destruirlas. Encima, desata prácticas propias de épocas nefastas de nuestra historia, utilizando a la justicia y las fuerzas de seguridad como forma de amedrentar a los docentes de la universidad.
Luego, cartoneros y cartoneras de nuestro distrito, y representantes de la Federación Argentina de Cartoneros Carreros y Recicladores (FACCYR) nos relataron como afecta a su trabajo cotidiano, la insólita e insensible importación de cartón desde Brasil, habilitada a partir del megadecreto 70 de Milei, hoy vigente pero rechazado en el Senado de la Nación. Las grandes empresas del sector están condicionado el precio nacional a la baja.

Se trata, obviamente, de familias muy humildes, de trabajadores de la economía popular, absolutamente precarizados, a los que les cuesta a los que este gobierno le está sacando la posibilidad de trabajar para comer. Ni más ni menos.
En todos los casos, elaboramos propuestas legislativas que trataremos en el recinto. Como nos pide Mayra, nuestro rol es visibilizar los conflictos de nuestros vecinos y vecinas y como los afectan las políticas ultraliberales y viabilizar posibles soluciones. La recesión y el ajuste económico más importante de la historia afecta cada vez a más sectores de nuestra sociedad. Se trata de un brutal avance de las corporaciones y poder financiero internacional contra los sectores del trabajo, contra la juventud, los jubilados y las mujeres. Contra la comunidad organizada y contra el pueblo.