La maquinaria libertaria en problemas, Lilia Lemoine vuelve a ser noticia, esta vez por un feroz cruce en redes con su compañera de bancada, la economista y periodista Marcela Pagano.
No se llevan bien desde la campaña, sin embargo, en los últimos meses la legisladora y maquilladora de papadas comenzó a cobrar fuerza entre sus pares y volvió a sobrevolar la idea de un romance con el presidente Milei, con quien ya mantuvo una relación hace años atrás, y ahora Pagano dejó la sospecha que el presidente le prometió engendrar un hijo con ella. Si, el debate político anulado completamente. En LLA podría decirse: “Es loque hay”.
Pagano publicó en redes que se haría los estudios que propone en su proyecto de ley: “Test psicológico, físico, análisis de sangre, orina, etc” y la invitó a Lilia Lemoine a acompañarla y sumar una rinoscopía.
La fan del animé, y terraplanista, no tardó en reponderle: “Yo sí. Pero solo si vos nos contás quién es el papá de tu hijo… aunque vas a insistir con que es inseminación de un donante porque de lo contrario perdés el fideicomiso”.
Como en un grupo de whatsapp de papis y mamis del cole, las diputadas no dejaron de derrapar por cuestiones personales, Pagano sostuvo: “Lacra, la información acerca de la identidad de mi hija es pública. Está inscripta como corresponde, es una bebé amada, sana y deseada. Tanto nos ocupamos de ella que en el Congreso está a diario a mi lado”.
Y no quedó ahí, además ventiló un secreto a voces: “Por suerte no tuve que esperar la promesa de ningún fin de mandato para poder gestar un bebé, como te hicieron a vos. Ni ando mintiendo como vos diciendo que tenes óvulos inseminados de un “hombre del poder” congelados, ni tampoco le pedí a un chico de 22 años que me embarace y desconozca la paternidad como hiciste vos, encima prometiéndole a cambio un proyecto de ley para “que se quede tranquilo” de que nadie lo obligaría a reconocer a ese eventual hijo”.
Un nuevo round en esta poderosa pelea que ya tuvo consecuencias políticas directas, Pagano es parte dura de LLA y Lemoine busca conseguir, aunque parezca una locura, la jefatura del bloque.
En la semana Lemoine le reprochó a las y los médicos residentes del hospital Garrahan que eligieron mal la carrera por no tener en cuenta lo que podían ganar y por esto, no le podían reclamar a la sociedad su atención.