Según la consultora CLG los alimentos subieron un 2,5% en la primera semana de febrero y la inflación vuelve a ser una amenaza a considerar para las familias argentinas.
Ya no es un tema de percepción, la pregunta comienza a instalarse en la sociedad y es sobre las estadísticas sobre inflación, gran caballito de batalla del ejecutivo nacional. Con salarios planchados la clase trabajadora enfrenta un crecimiento en los precios que mide la actual metodología del INDEC, esos que parecía el gobierno, con una brutal motosierra y apertura de la economía, parecía estabilizar. Por que claro está, y mucho más después del escándalo que despertó la renuncia de Marco Lavagna en el INDEC, como los servicios están fuera de la medición de la inflación y las tarifas subieron muy por arriba del 31,5% de 2024, las naftas por ejemplo un 40%, luz y gas, en dos años (2024 y 2025) hasta un 500%, esa percepción ya tiene una explicación y no es difícil de comprender.
A esto, con precios que si mide la metodología que no mide la realidad, la consultora CLG encendió las alarmas y disparó un 2,5% de aumentos en alimentos en la primera semana de febrero, la más alta medición semanal desde que Milei está en el gobierno.
Los rubros que impulsaron esta suba, según el informe detallado en LCG en X, fueron:
*Carnes: Fue el sector con mayor incidencia, registrando un aumento del 3,7% en apenas siete días.
*Productos de Panificación: Mostraron una suba del 3,4%.
*Bebidas e Infusiones: Registraron un incremento del 2,5%, igualando el promedio general de la semana.
*Lácteos y Huevos: Se ubicaron en un 1,7%, mostrando una leve desaceleración respecto a picos anteriores, pero aportando al índice general.
Este salto del 2,5% semanal implica que, en la medición de «punta a punta» de las últimas cuatro semanas, los alimentos ya acumulan un 3,3% de aumento. Ahora, con este panorama y sin contar con la herramienta que podría brindar el INDEC a las familias trabajadoras argentinas, hay que tener en cuenta, para defensa personal, que en febrero hay aumentos en alquileres, luz, agua, gas, prepagas e internet y que en los próximos meses el gobierno buscará quitar, es año no electoral, la suma total de los subsidios.
La inflación es el problema y las recetas utilizadas para vencerla ya han generado cerca de 300 mil despidos, 22 mil empresas cerradas, brutal caída del consumo, crecimiento de las deudas de las familias (con fuerte morosidad incluida) y el inicio de una profunda crisis que impacta en la cadena de pagos, en diciembre hubo 120 mil cheques rechazados por falta de fondos, un dato del mismísimo Banco Central De la República Argentina.