Juicio político a Javier Milei y Manuel Adorni en la cuerda floja: reunión clave en Olivos tras escándalo judicial

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El Jefe de Gabinete suspendió su conferencia de prensa y se refugia con el Presidente en la Quinta de Olivos. Mientras la Justicia avanza sobre el patrimonio de Adorni, la oposición formaliza el pedido de juicio político contra Milei.

La crisis política en la Casa Rosada alcanzó un nuevo pico de tensión este miércoles. Manuel Adorni, el por ahora Jefe de Gabinete y vocero presidencial, canceló de forma imprevista su habitual contacto con los medios para mantener un encuentro privado con Javier Milei en la Quinta de Olivos. El movimiento ocurre en un contexto de extrema fragilidad para el funcionario, quien enfrenta una causa por presunto enriquecimiento ilícito.

La Justicia Federal, bajo la dirección del fiscal Gerardo Pollicita, ha decidido acelerar los tiempos. En las últimas horas se ordenaron nuevas medidas que incluyen la citación como testigo de la escribana Adriana Mónica Nechevenko, pieza clave en las operaciones inmobiliarias de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti.

La investigación se centra en un crecimiento injustificado del patrimonio del funcionario, con especial foco en la compra de propiedades y las condiciones de financiación que resultan, cuanto menos, llamativas para los investigadores.

En los pasillos de Balcarce 50 el hermetismo es total. Aunque oficialmente sostienen que Adorni «está firme», la baja en su exposición pública sugiere lo contrario. El escenario guarda una similitud inquietante con el antecedente de José Luis Espert, quien tras una reunión a solas con Milei en Olivos, terminó renunciando a su candidatura legislativa en medio de denuncias cruzadas.

Como si la situación de su mano derecha no fuera suficiente, el arco opositor —integrado por sectores del peronismo y la izquierda— ha formalizado el pedido de Juicio Político contra Javier Milei. Los escándalos por viajes oficiales, el manejo de los bienes públicos y la situación judicial de su círculo íntimo han servido de combustible para este avance legislativo que pone en jaque la estabilidad del Ejecutivo.

Por estas horas, el futuro de Adorni es una incógnita. Lo que comenzó como una «operación mediática» —según el oficialismo— hoy es un expediente judicial que avanza a paso firme y que podría terminar con la salida del vocero que, hasta hace poco, parecía intocable.


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