Francisco defendió la función del estado ante la ola libertaria

El Papa Francisco envió un mensaje al colectivo jurídico argentino donde consideró que el rol del Estado en la «redistribución y justicia social» es «más importante que nunca», al tiempo que alertó por los «modelos deshumanizantes y violentos» y sostuvo que, en los cargos públicos, «no alcanza con la legitimidad de origen».

Este mensaje fue parte de un videomensaje enviado por el Papa para la inauguración de la sede porteña del Comité Panamericano de Juezas y Jueces por los Derechos Sociales y la Doctrina Franciscana (Copaju), que encabezó el magistrado porteño Andrés Gallardo.

«Los derechos sociales no son gratuitos. La riqueza para sostenerlos está disponible, pero requiere de decisiones políticas adecuadas, racionales y equitativas. El Estado, hoy más importante que nunca, está llamado a ejercer ese papel central de redistribución y justicia social», señaló el Sumo Pontífice.

«El Dios Mercado y la Diosa Ganancia son falsas deidades que nos conducen a la deshumanización y a la destrucción del planeta. La historia lo ha demostrado en muchas y muy tristes oportunidades», agregó Francisco.

El Santo Padre afirmó: «Hermanos, todos los que ejercen un poder público tienen que tener presente que no alcanza con la legitimidad de origen. El ejercicio debe también ser legítimo».

También se preguntó: «¿Qué justificación puede tener el poder si se aleja de la construcción de sociedades justas y dignas? ¿Puedo ser un buen magistrado mirando hacia el costado frente al sufrimiento del otro? Por favor, cada día frente al espejo pregúntense por ustedes mismos y pregúntense por los otros».

Para el Papa, «la misión de los operadores judiciales: abogados, jueces, fiscales, defensores es trascendente y crucial» por lo que «el Poder Judicial es el último recurso disponible en el Estado para remediar las vulneraciones de derechos y preservar el equilibrio institucional y social».

«Vivimos épocas de intensa injusticia: pocos ricos cada vez más poderosos y millones de pobres negados y descartados. No hay futuro, no hay desarrollo, no hay justicia ni democracia en un mundo en donde millones de niños comen diariamente sólo los desechos de aquellos que si consumen», lamentó en ese marco.

«Saludo a la Copaju, saludo al Instituto Lascasciano, saludo a todos ustedes. Bendigo su nueva casa, les deseo éxito en sus actividades. Les pido firmeza y decisión frente a los modelos deshumanizantes y violentos. La paz es una construcción diaria y ustedes son obreros de la paz», los despidió Francisco.

El Copaju fue creado por Gallardo en el Vaticano junto al papa Francisco en junio de 2019 y el año pasado logró el estatus vaticano de «Asociación Privada de Fieles».

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