El diputado bonaerense Francisco Adorni se encuentra en el ojo de la tormenta tras la filtración de su última declaración jurada de 2025. El documento revela que el dirigente libertario casi duplicó su fortuna en apenas un año, pasando de $62,3 millones a $102,7 millones.
Este espectacular crecimiento patrimonial del 65% en términos fiscales encendió las alarmas de la Justicia, donde ya enfrenta una causa por enriquecimiento ilícito. Entre los puntos más oscuros de su presentación destacan:
- Un salto de calidad automotor al adquirir una camioneta Jeep Renegade.
- El incremento del 100% de sus depósitos bancarios en pesos.
- La incorporación de $21 millones bajo el concepto de una «herencia» de origen desconocido.
Una millonaria deuda con el Banco Provincia
El dato que genera mayor contradicción es que, mientras su riqueza crecía, Adorni arrastra una deuda de $65 millones con el Banco Provincia (BAPRO) desde hace dos años. A pesar de los importantes ingresos percibidos en sus sucesivos cargos públicos en el Ministerio de Defensa y el IAF, el crédito continuó acumulando intereses sin ser cancelado. Ante la denuncia judicial de la diputada Marcela Pagano, el entorno de Adorni intentó justificar los desfasajes como un «error» y presentó rectificaciones de apuro.
El «clan Adorni» jaqueado por la corrupción
El panorama judicial de Francisco es idéntico al de su hermano mayor, Manuel Adorni. El actual Jefe de Gabinete de la Nación también tambalea en su cargo por sospechas similares. Manuel viene siendo fuertemente cuestionado por viajes de lujo al exterior, costosas refacciones inmobiliarias y llamativos préstamos en negro. Para colmo, acumula semanas de retraso en la entrega de su propia declaración jurada, lo que aumenta la presión interna dentro del oficialismo. El futuro político de ambos hermanos ahora quedó enteramente supeditado al avance de las investigaciones en los tribunales.