Como nuca antes en las últimas siete décadas, el mundo vive horas complejas para su futuro de paz, luego de las amenazas de Donald Trump de apropiarse de la isla dinamarquesa, países europeos quieren ponerle un freno al expansionismo del imperialismo norteamericano.
La vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca cambió las relaciones internacionales a tal punto que Europa se pone de pie y el mundo todo corre peligro. Los bombardeos a Caracas, el secuestro de su presidente, Nicolás maduro, y el robo a cara descubierta del petróleo del país soberano e independiente del Caribe, dejó un escenario de desconfianza y una sensación que la paz mundial corre peligro.
Donald Trump amenazó abiertamente a Cuba, México y Colombia, de hecho, al quedarse con el petróleo venezolano pone su rodilla en la nuca sobre el pueblo cubano, asfixiado por las sanciones norteamericanas que lo han sumido en una pobreza extrema y que ahora vivirá seguramente horas desesperantes ante el brutal ahogo que instala el imperialismo yankee.
Sin embargo, Trump y su gobierno “libertario” han levantado su apuesta y amenazan con apropiarse del territorio dinamarqués al norte de Canadá, Groenlandia está en la mira y los países europeos responden a esta amenaza con envío de tropas.
Francia, Suecia, Gran Bretaña, Noruega y Alemania anunciaron que enviarán tropas a la isla con el fin de salvaguardar los intereses del país miembro de la OTAN y los recursos con los que cuenta.
La lucha por los recursos naturales ha desembarcado en el tablero internacional, aquellas alertas sobre que esto sucedería eran ciertas, hoy la potencia más importante del occidente pareciera no tener límites ni cuidado alguno sobre la paz internacional.