El escándalo en torno a la declaración jurada del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, detonó una crisis política de magnitudes impredecibles. Tras conocerse las severas irregularidades en su patrimonio, que incluyeron «ahorros en negro», un pendrive supuestamente extraviado y movimientos de criptomonedas no declarados, el PRO emitió un durísimo comunicado marcando una distancia que huele a ruptura definitiva con La Libertad Avanza.
El PRO fulminó al Jefe de Gabinete
«Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirle a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo», disparó el partido liderado por Mauricio Macri a través de sus redes sociales. La lapidaria frase sepulta los intentos de la Casa Rosada por minimizar la situación luego de que el funcionario y su esposa recurrieran al polémico régimen de «inocencia fiscal» para blanquear activos de manera retroactiva sin recibir sanciones.
La estrategia de Javier y Karina Milei bajo la lupa
Este episodio expone la fragilidad de la mesa chica del oficialismo. La estrategia de centralidad absoluta diseñada por los hermanos Javier y Karina Milei empieza a mostrar grietas difíciles de reparar. Al blindar figuras desgastadas y justificar maniobras patrimoniales dudosas, la conducción libertaria está hundiendo al Gobierno en una zona muy oscura de cara a la opinión pública.
A la fecha, el costo político de sostener este tipo de conductas contradice el discurso de transparencia que llevó al espacio al poder. Lejos de consolidar las bases para un proyecto de largo plazo, el manejo de la crisis por parte de «El Jefe» Karina Milei y el Presidente resiente las alianzas legislativas esenciales y compromete seriamente el trabajo y las aspiraciones para una futura reelección en 2029.