El Gobierno nacional retiene fondos clave de coparticipación y eliminó el FONID, dejando a los docentes bonaerenses con los salarios más bajos de las provincias grandes. Tras perder un 18% de poder adquisitivo en una década, los gremios lanzaron un paro total.
El inicio del ciclo lectivo 2026 en la Provincia de Buenos Aires quedó sentenciado por el conflicto. El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) confirmó un paro total de actividades para el próximo 2 de marzo, en respuesta a una degradación salarial que ya es histórica: según un informe de Infocielo, los maestros bonaerenses son los peor remunerados entre las provincias de mayor peso económico (CABA, Córdoba y Santa Fe).
Esta crisis no es casual, sino el resultado directo de la decisión de Javier Milei de asfixiar financieramente a la gestión de Axel Kicillof. Al recortar de manera arbitraria los fondos de coparticipación que por ley le pertenecen a los bonaerenses y eliminar definitivamente el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), la Casa Rosada ha dinamitado la capacidad de la Provincia para ofrecer paritarias que sigan el ritmo de la inflación.
Datos de una década perdida
La precariedad del sector se traduce en números alarmantes que reflejan el fracaso de las políticas de ajuste:
- Pérdida real: En los últimos diez años, los docentes de PBA perdieron el 18% de su salario real [1].
- Ranking de miseria: Buenos Aires hoy paga sueldos por debajo de jurisdicciones con menor costo de vida, a pesar de aportar casi el 40% del PBI nacional.
- Impacto Milei: La quita de fondos nacionales representa un recorte directo del 10% al 15% en el bolsillo de cada maestro.
Sin el envío de los recursos coparticipables, el Gobierno nacional no solo ataca la gestión provincial, sino que toma como rehenes a millones de alumnos y familias. El paro del 2 de marzo es el primer síntoma de un sistema educativo que no aguanta más el desprecio oficial.