La Justicia convocó a declarar a Nadia Beller, expareja del estratega digital libertario Fernando Cerimedo. La testigo clave promete aportar grabaciones que demuestran que la hermana del Presidente «está hasta las manos» en el escándalo de las coimas en Discapacidad.
El blindaje judicial que el Gobierno de Javier Milei intentó tejer a contrarreloj en Comodoro Py acaba de sufrir una fisura letal, y el fuego proviene desde las entrañas del propio armado oficialista. El fiscal federal Franco Picardi citó formalmente a declaración testimonial a la abogada boliviana Nadia Beller en el marco de la explosiva Causa ANDIS, el expediente que investiga un monumental esquema de coimas, retornos y sobreprecios de hasta el 4000% en la Agencia Nacional de Discapacidad.
La Libertad Avanza creía haber ganado tranquilidad tras pactar nombramientos estratégicos de magistrados para guarecerse de los coletazos judiciales. Sin embargo, nadie en la Casa Rosada previó que el peligro latente nacería del círculo íntimo de Fernando Cerimedo, el máximo gurú digital de la ultraderecha regional y pieza fundamental en el ascenso de Milei al poder. Cerimedo se encuentra actualmente bajo prisión preventiva en Bolivia, acusado de ser el presunto autor intelectual de un intento de femicidio contra la propia Beller, quien sobrevivió milagrosamente a un atentado con tres disparos en Santa Cruz de la Sierra.
El ventilador que expone a «El Jefe»
Aislada, bajo custodia especial y decidida a romper el silencio, Beller encendió un ventilador que apunta directamente al despacho más blindado de Balcarce 50: el de la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei. La abogada ratificó públicamente que posee audios, chats y copias de seguridad cruzadas en múltiples dispositivos que prueban la veracidad del entramado de corrupción estatal y el rol de «El Jefe».
Según los adelantos de la testigo, el propio Cerimedo le confesó que las grabaciones filtradas originalmente —donde el extitular de ANDIS, Diego Spagnuolo, hacía referencia explícita a los retornos «del 3 por ciento para Karina»— eran absolutamente reales. Es más, Beller asegura que la filtración de esos audios fue una maniobra ejecutada por el propio Cerimedo y su entorno para despegarse de la trama delictiva.
Un esquema imposible de tapar
Para el fiscal Picardi, el testimonio virtual de Beller —que se coordinará de manera reservada mediante un exhorto de colaboración con la Fiscalía General de Bolivia— es la pieza que le falta al rompecabezas para mirar hacia la cima del poder político. La investigación ya tiene procesado a Spagnuolo, identificó a 49 personas físicas involucradas y demostró cómo el organismo para discapacitados funcionaba en realidad como una caja política y un centro de operaciones para beneficiar a droguerías cartelizadas mediante contratos discrecionales de medicamentos de alto costo.
El oficialismo intentó instalar mediáticamente que las pruebas estaban «manipuladas con Inteligencia Artificial», pero la Gendarmería Nacional avanza a paso firme con el peritaje de los teléfonos secuestrados y los dólares encontrados en cajas de seguridad. Ahora, con las confesiones íntimas del estratega de Milei en manos de la Justicia, el pacto de impunidad se desmorona. La causa ya tiene los cimientos probatorios construidos en la planta baja; la declaración de Nadia Beller promete habilitar la escalera que conduce directamente al primer piso de la Casa Rosada.