El gobernador bonaerense, luego del monumental triunfo del peronismo en la provincia de Buenos Aires, no espera un mensaje de Javier Milei y busca una reunión para hablar de temas como la enorme crisis económica que golpea a las y los bonaerenses y a su aparato productivo.
Milei no llama, quiere dar señales de autocrítica, pero todas y todos saben que no cambiará nada, de hecho, en las últimas horas se conocieron nuevos ajustes sobre distintas áreas sociales que provocan un alto impacto en las y los más vulnerables, como el cierre de centros de atención para el tratamiento de adicciones en barrios populares.
Kicillof sostuvo sobre Milei: “Él mismo se faltar el respeto como Presidente haciendo las cosas que hace. Que me llame, yo voy a tratarlo con respeto. Es necesario y urgente; es Presidente de la Argentina, no es tuitero ni economista, que se haga cargo de ese lugar”.
“Lo cortés no quita lo valiente; tenemos una responsabilidad institucional. Milei será un irresponsable como es, pero yo no, y tengo que hablar con él. (Desde el Gobierno Nacional) No me llamaron”, apuntó Axel.