Argentina cayó 26 puestos en el ranking que mide la libertad de prensa

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El cierre de Télam, el avance en las privatizaciones de canales públicos, el fin de la pauta pública y el desfinanciamiento de radios comunitarias, de frontera y de Pueblos originarios, han puesto a libertad de prensa en nuestro país, a transitar la peor coyuntura desde la llegada de la democracia.

El informe que califica negativamente al actual gobierno de ultraderecha es el que refiere a la «Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2024: los peligros de la industria del engaño», de la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF).

Desde la llegada de Javier Milei al gobierno han crecido exponencialmente los ataques a la prensa, incluso teniendo al mismísimo presidente como protagonista.

Desde RSF señalaron que Argentina es un país con «problemas significativos» en lo que se refiere a la Libertad de Prensa. «A escala mundial, se impone una constatación: la libertad de prensa está amenazada por los mismos que deberían ser sus garantes: las autoridades políticas. De los cinco indicadores que conforman la puntuación de los países, el indicador político es el que más desciende en 2024, con una caída de 7,6 puntos», explicaron.

«La alta concentración y la opacidad de la propiedad de los medios, la polarización, la ausencia de políticas públicas para garantizar la pluralidad, así como la precarización del ejercicio del periodismo constituyen las principales amenazas a la libertad de prensa en Argentina», destacaron.

«Todo ello abona el terreno para las presiones por parte del Gobierno y las empresas a través de la publicidad privada y estatal, y del uso partidista de medios públicos nacionales, provinciales y municipales», apuntaron desde la organización mundial.

«El fomento del odio y la violencia encuentra eco en medios de diversas tendencias. Las cuestiones sociales, económicas y políticas delicadas se mantienen fuera del debate público, y la agenda mediática está muy concentrada en las grandes ciudades, especialmente en Buenos Aires. El presidente de extrema derecha Javier Milei, elegido en 2023, alienta las agresiones a periodistas y los ataques para desacreditar a medios y reporteros críticos con su política. Sus partidarios lo difunden ampliamente», destacaron.

«Persisten intentos de silenciamiento más sutiles, como presiones económicas y el abuso de las demandas civiles», contra los periodistas.

«La prensa argentina se ve afectada por las persistentes dificultades económicas de la última década, que han precarizado el empleo y los recursos».

«Los reporteros están expuestos a ser blanco de intimidaciones por parte organizaciones delictivas (narcotráfico, trata de personas, mafias de policiales, etc.) y de la violencia policial cuando cubren manifestaciones», especificaron.

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