La Legislatura porteña aprobó, con 36 votos positivos, una reforma impulsada por Jorge Macri que modifica el Código Contravencional (norma 6961) para imponer penas de cárcel efectiva a cuidacoches y limpiavidrios en CABA. Esta medida, presentada bajo la retórica de combatir «mafias», profundiza políticas de crueldad contra los sectores más vulnerables.
Políticas de crueldad bajo el discurso de las «mafias»
Desde el gobierno porteño se justificó este avance represivo alegando que los trapitos «se creen dueños de la calle», ocultando la falta de alternativas laborales para quienes se ven forzados a recurrir al espacio público.
Las nuevas sanciones eliminan las multas —consideradas «incobrables»— por detenciones:
- En la vía pública: 10 a 30 días de detención.
- En eventos masivos: 20 a 50 días de cárcel.
- Quita de asistencia social: Se establece la inhabilitación por hasta dos años para acceder a programas o subsidios de la Ciudad.
La «tolerancia cero» celebrada por el oficialismo consolida un modelo de ciudad que, ante la crisis económica, elige la persecución policial y el calabozo, desestimando la integración social y profundizando la exclusión.