La administración británica respondió con dureza a los anuncios del mandatario argentino, ratificando el despliegue bélico permanente en el Atlántico Sur y descartando cualquier discusión sobre la soberanía.
Tras la cadena nacional del presidente Javier Milei sobre las Islas Malvinas, el Reino Unido reaccionó endureciendo su postura militar en el archipiélago austral. Voceros británicos confirmaron que sus Fuerzas Armadas se encuentran en alerta permanente (24/7) y ratificaron que el despliegue bélico se mantendrá de forma indefinida.
Respuestas de Londres y sanciones a petroleras
Desde el gobierno británico minimizaron el reclamo argentino calificándolo como una estrategia de política interna y consumo doméstico, a la vez que reafirmaron el dominio sobre el territorio insular.
Por su parte, los anuncios de Milei incluyeron un severo régimen punitivo para empresas petroleras que operen ilegalmente en la cuenca, contemplando inhabilitaciones, multas equivalentes a millones de barriles de crudo y penas de prisión. Pese a esto, las corporaciones aseguraron que continuarán sus tareas respaldadas por el despliegue de Gran Bretaña.