Envalentonado con la gran victoria electoral de fines de octubre, el gobierno vuelve a apuntar a la clase media para formalizar la economía.
Diciembre traerá una fuerte reestructuración en nuestras vidas, la reforma laboral está en puerta, la penal ya está en marcha y le sigue la reforma tributaria, quizá la que más modifique la vida social y económica de la población.
El diario Clarín informó que varios empresarios han dado fe que desde el gobierno nacional les han indicado que piensan en eliminar el monotributo y que todas y todos los trabajadores pasarían al régimen de autónomos.
En este caso evalúan una escala de $100.000 a $500.000 y que se habiliten deducciones a gastos personales. Todo esto trastocará sin duda la vida de más de 2 millones de argentinos y argentinas.
Por otro lado, el gobierno piensa acorralar a los sindicatos, la reforma laboral servirá como un golpe certero hacia ellos y ahora la baja en ganancias pondrá a la representación sindical en problemas grandes con sus representados. En este ítem el equipo económico, liderado por Luis Toto Caputo, buscará poner un tope de solo $1.600.000, lo que afectará a una inmensa masa de trabajadoras y trabajadores.
La reforma laboral traerá consigo, como ya ha sido adelantado por varias y varios referentes libertarios, la reducción de contribuciones y aportes para nuevas relaciones laborales. Aplicaría también para trabajadores que estuvieron 6 meses sin empleo y ex monotributistas.
El efecto de las últimas elecciones ya se hace presente en la vida de las y los argentinos, los cambios serán profundos y la clase media será la tracción para que se haga posible. Cabe señalar que ha sido la franja de la sociedad que le ha dado una victoria rotunda en las últimas elecciones y ahora lo que votó comienza a tener sus efectos.
Lo último, el rumor que también comenzó a circular el día de ayer, es que el gobierno, luego de las fiestas tradicionales de fin de año, devaluará un 15% la moneda y ya con la elección consumada y con su poder más robustecido, puede pagar el costo de una nueva suba de la inflación, algo que hace cinco meses viene sucediendo, lento, pero viene.