La pauta oficial es uno de los caballitos de batalla del gobierno nacional y su famosa motosierra, sin embargo, el dinero le llega a los medios y periodistas del poder desde empresas públicas como YPF y AYSA. Al final ¿Hay o no hay pauta?
En la última semana el diario Clarín reprodujo en sus tapas el discurso oficial tal cual parece haber partido desde la muñeca del jefe de comunicación del gobierno libertario, el vocero Manuel Adorni. Si bien parecía que la relación del grupo con el gobierno de Javier Milei estaba rota por la compra de Telefónica por parte de Telecom, empresa del grupo, el disciplinamiento mostrado en las últimas horas indicaría que la relación se ha encausado.
En la semana de una nueva y brutal represión, el diario Clarín, y sus periodistas, abonaron la teoría de barras bravas en la manifestación y una vez más sostuvieron desde las páginas del diario, y desde las editoriales televisivas, el repetidísimo cliché del hartazgo de la «gente» por la protesta.
Con la señal de noticias La Nación+ sucede lo mismo, una línea en total consonancia con el gobierno. Pero, el gobierno ha extendido su discurso apostando a los canales de stream afines y a los periodistas que los han montado, desde Alejandro Fantino, pasando por el canal libertario Carajo, hasta llegar a los más serviles comunicadores como son los casos de Esteban Trebuq y Luis Majul.
De dónde estaría partiendo el dinero para sostener todo este andamiaje comunicacional, al que hay que sumar los famosos “trolls”, sino es desde las mismísimas arcas de estado.
Martín Espada, director de la Maestría en Industrias Culturales de la Universidad Nacional de Quilmes e investigador del CONICET, charló con el periodista Pablo Martínez en el aire de Radio Ahijuna, para CRUCE, la Cadena Conurbana de Comunicación y Cultura.
Te dejamos aquí la más que interesante charla que se dio en el programa de la mañana de Cruce Loco ¿No te sobra una moneda?
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