Abel Furlán, titular del gremio metalúrgico, advirtió sobre el proceso de desindustrialización en Argentina, calificó los sueldos actuales como «salarios de hambre» y adelantó que el paro será la medida principal de fuerza.
En el marco del Congreso de Delegados en Mar del Plata, el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, lanzó una dura advertencia sobre el impacto de las políticas económicas de Javier Milei. Según el dirigente, desde el inicio de la gestión libertaria se han perdido casi 28.000 puestos de trabajo en el sector industrial.
Furlán calificó la situación como una «cuestión de supervivencia» y denunció que la apertura indiscriminada de importaciones está «destrozando el aparato productivo de la República Argentina». En este contexto, el líder sindical subrayó que el salario mínimo de un trabajador debería rondar los $2.8 millones para cubrir las necesidades básicas, contrastando fuertemente con la realidad de los ingresos actuales.
«El Gobierno tiene el ancla sobre los salarios para moderar la inflación, pero eso no ocurre porque los empresarios siguen abusando», disparó Furlán. Ante la falta de paritarias reales, confirmó que la UOM profundizará un plan de lucha donde el paro nacional será la herramienta central.
Finalmente, citando a Carlos Pellegrini, sentenció: «Sin industria no hay Nación». El gremio se reunirá el próximo 1° de mayo con 1.700 delegados para definir los pasos a seguir frente a lo que consideran un proceso de desindustrialización acelerado.