Vertiginoso desplome metalúrgico según un informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), conocido este martes pasado.
El dato final del informe exhibe un lacerante momento por el que transita nuestra industria metalúrgica nacional, pero lo que es peor, adelanta que allí adelante no hay mejora, mucho más si mientras tanto la política debate la Reforma Laboral. Porque en definitiva lo que hoy se encuentra en juego es el futuro de miles y miles de trabajadoras y trabajadores del sector, sus puestos de trabajo y los salarios que percibirán, si es que las empresas donde trabajan logran surfear la ola. Esta caída interanual de la producción metalúrgica del 7,1% que destaca ADIMRA y conocida que la utilización de la capacidad instalada solo alcanzó el 44%, en el mismo mes de noviembre, se puede inferir que, si no pasa algo, este motor gigantesco no desaparecerá, pero será una mínima expresión de lo que hoy es y de lo que fue hace décadas atrás.
Pero puede ser más cruel el número cuando se compara esta caída con el mes anterior, porque allí puede visibilizarse la rapidez con la cual el sector se va contrayendo, en noviembre la producción cayó un 1,3% en relación con octubre, y hasta aquí, por los datos conocidos y la euforia de los gobernantes tras la entrada de un buque con autos importados desde China, la cosa será peor.
El informe muestra otro dato que asusta, 8 de cada 10 empresarios entiende que las cosas no mejorarán, que no van a crear puestos de trabajo o incluso podrían apelar a reducciones. Claramente la culpa no es de los empresarios, de hecho, en los dos últimos años cerraron sus puertas 21 mil empresas, no que se reconvirtieron, sino que cerraron definitivamente y al hacerlo salieran eyectadas cerca de 170 mil personas a la calle, a vivir arriba de un auto, presas de las aplicaciones, o jugándose la vida en una moto para llevar una hamburguesa.
Por supuesto que el informe es muchos más amplio, y debajo dejamos link para que puedan leerlo, pero detenerse en particular en estos números, de reducción de la producción y caída en el uso de la capacidad instalada, y pensarlos, nos puede ubicar en este presente, de cara a un futuro donde el horizonte no se deja ver.
La superfoto es de Pulso Político