Columnas del Conurbano coparon la plaza en una jornada marcada por el retroceso del oficialismo en el recinto y la orden de reprimir dictada por la ministra Monte Oliva. Más de 250 heridos.
La Plaza Congreso fue el escenario de una masiva movilización popular que visibilizó tanto el descontento social como las severas fracturas en la estrategia política del oficialismo. Centenares de organizaciones políticas, sindicales y sociales se trasladaron desde distintos puntos del Conurbano bonaerense para manifestar su rechazo a la reforma legal en debate, en una jornada que combinó un fuerte retroceso legislativo para el Gobierno con un violento despliegue de las fuerzas de seguridad federales.
Las derrotas del oficialismo en el recinto
El avance del proyecto de ley original se vio drásticamente recortado ante la presión política y la movilización en las calles. El Gobierno sumó varias derrotas consecutivas durante la jornada:
- Extranjerización de tierras: El oficialismo se vio obligado a llegar al recinto habiendo retirado por completo el polémico capítulo que habilitaba la venta directa de territorio nacional a capitales extranjeros.
- Ley de Manejo del Fuego: En el transcurso del propio debate, la presión opositora forzó la eliminación del apartado que flexibilizaba la explotación inmobiliaria en zonas afectadas por incendios.
La orden de Monte Oliva y la violencia policial
El escenario de protesta pacífica mutó de forma abrupta tras las directivas explícitas de la ministra de Seguridad, Alejandra Monte Oliva. Al constatar que la masiva presencia del pueblo en la plaza no se dispersaba a pesar de las primeras provocaciones, las fuerzas federales iniciaron una cacería sobre las columnas de manifestantes.
La postura de la policía se radicalizó con el uso desproporcionado de la fuerza. Testigos y equipos médicos denunciaron que los efectivos comenzaron a disparar ráfagas de balas de goma apuntando directamente a la cara de las y los manifestantes. Esta modalidad de ataque deliberado provocó heridas severas en los rostros y ojos de numerosas personas, elevando el saldo preliminar a más de 250 heridos y al menos diez detenidos.