Frávega, la famosa cadena de venta de electrodomésticos, acaba de cerrar su local en Temperley, a solo dos meses de haber bajado las persianas en Pergamino.
La caída del consumo no da para más, el efecto es devastador hasta aquí y decanta en el cierre de comercios y su inevitable y más grave consecuencia, trabajadores y trabajadoras en la calle. Esta semana las y los trabajadores de la sucursal Temperley tuvieron su peor mañana, al llegar a sus puestos de trabajo se encontraron con las persianas bajas y con la imposibilidad de ingresar al local, la firma bajó el pulgar.
La reacción por parte del Centro de Empleados de Comercio de Lomas de Zamora, Esteban Echeverría y Ezeiza (CEC Lomas) no se hizo esperar y denunciaron “el cierre intempestivo de la sucursal» y afirmaron que es «un acto de desprecio absoluto por quienes sostienen día a día el funcionamiento de la firma”.
La firma viene con una política de repliegue, hace dos meses atrás su sucursal de Pergamino bajó sus persianas y los representantes gremiales encienden alertas: «No vamos a permitir despidos ni traslados masivos disfrazados de decisiones empresariales. Frávega debe dar explicaciones y reincorporar a los despedidos”, señaló Rubén Crosta, secretario general del gremio.
Además, advirtió con preocupación: «Tenemos información de que Frávega planea continuar con los despidos y estarían preparando el despido de 300 compañeros y compañeras en todo el país”.