La intendenta interina de Quilmes, Eva Mieri, participó activamente de la masiva movilización de la Federación Argentina de Municipios (FAM) al Ministerio de Economía de la Nación. Junto a más de 500 jefes comunales de todo el país, Mieri elevó un duro petitorio al ministro Luis Caputo denunciando la asfixia financiera que sufren los distritos y el freno total de la obra pública nacional.
Durante la jornada en el Palacio de Hacienda, la mandataria quilmeña puso el foco en el brutal aumento de los costos de vida y la falta de inversión estatal. «Vinimos a pedirle al ministro Caputo que retrotraiga el valor del combustible al 1° de marzo«, sentenció Mieri, vinculando directamente la suba de naftas con la pérdida de poder adquisitivo de los vecinos de Quilmes.
Uno de los puntos más firmes del reclamo de Mieri fue el destino de los fondos recaudados a través del Impuesto a los Combustibles. Según detalló, el Gobierno Nacional acumuló más de 6 billones de pesos que por ley deberían destinarse a infraestructura, pero que hoy permanecen frenados.
«Le pedimos que usen los fondos para obras, rutas e infraestructura y no para la timba financiera. Mientras todo aumenta, el impacto lo pagan nuestros vecinos y vecinas», denunció la intendenta interina. En Quilmes, la paralización de proyectos nacionales —como escuelas y obras hidráulicas— afecta directamente la calidad de vida en los barrios.
Frente a la crisis que golpea a las PyMEs y precariza el empleo, Mieri reafirmó la postura del gabinete que encabeza junto a Mayra Mendoza: «No vamos a mirar para otro lado y por eso estamos acá, para defender el bolsillo y la dignidad de las familias argentinas«. La movilización marcó un nuevo pico de tensión entre los gobiernos locales y la administración central ante la falta de respuestas a la emergencia alimentaria y social.