En el cumpleaños 73 de Cristina Fernández de Kirchner, la diputada provincial Mayra Mendoza publicó un emotivo mensaje que trasciende lo protocolar. Entre la mística y la resistencia, la referenta de Quilmes denunció la persecución del «partido judicial» y el ajuste de la alianza Milei-Macri.
En política, los gestos valen más que mil discursos. Hoy, 19 de febrero de 2026, el saludo de Mayra Mendoza a Cristina Fernández de Kirchner por su cumpleaños no fue una simple formalidad de calendario. Fue, ante todo, un acto de reivindicación frente al asedio permanente que sufre la conductora del movimiento nacional y popular.
Mayra subrayó en su mensaje el poder que ostenta el poder económico concentrado y su alianza con el partido judicial al señalar: «Parece mentira pensar que la mujer que le devolvió la dignidad a nuestro pueblo hoy esté secuestrada por hombres corruptos y mafiosos».
Mendoza, quien lideró la transformación de Quilmes y hoy proyecta su fuerza desde la Cámara de Diputados provincial, utilizó sus redes para enviar un mensaje cargado de simbolismo político. Para Mayra, Cristina no solo representa el pasado de gloria y dignidad de la Argentina, sino el único futuro posible frente al modelo de hambre que intentan imponer Javier Milei y su aliado estratégico, Mauricio Macri.
Este gesto es una respuesta directa al sector económico-judicial que, en un accionar coordinado con la derecha política, ha buscado sistemáticamente la proscripción de CFK. La diputada Mendoza ha sido una de las voces más valientes al señalar que la persecución judicial —que incluso llegó al extremo de privar de la libertad a la expresidenta en el imaginario del lawfare— es en realidad un castigo por haber enfrentado a los poderes concentrados.
«Cristina está poniendo el cuerpo por los 12 mejores años que vivió el país», sostiene Mayra, quien se ha consolidado como la referenta más cercana a Cristina en el territorio bonaerense. Su lealtad no es solo discursiva: es una barrera contra el intento de «borrar» al peronismo de la memoria colectiva mediante sentencias armadas en despachos de Comodoro Py.
El saludo de Mayra Mendoza también funciona como un recordatorio de la vigencia política de Cristina en un contexto de crisis profunda. Mientras el gobierno de Milei profundiza un ajuste brutal que castiga a los trabajadores, la figura de Cristina emerge, de la mano de dirigentas como Mayra, como la reserva moral y política de la Patria.
La alianza entre el macrismo y el sector judicial, que hoy parece haber encontrado en el libertarismo su brazo ejecutor, sigue chocando contra una realidad innegable: el amor de un pueblo que no olvida y una militancia que, representada en figuras como la exintendenta de Quilmes, se mantiene en estado de alerta y movilización.
En este cumpleaños número 73, el mensaje es claro: a Cristina no la pudieron quebrar.