El escándalo de Manuel Adorni golpea a Javier Milei: encuestas confirman el derrumbe de confianza y el fracaso del relato anticorrupción

Compartir

Los últimos estudios de opinión pública exponen un escenario lapidario para el jefe de Gabinete. Siete de cada diez argentinos aseguran que los hechos afectan su confianza en el Gobierno, mientras que la economía personal toca su peor piso. Los lazos de impunidad que salpican al Presidente.

El denominado «combate contra la corrupción» y la promesa de cortar manos a los funcionarios deshonestos terminaron sepultados bajo el peso de la realidad. El escándalo patrimonial que envuelve al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se convirtió en un verdadero búmeran para la gestión de La Libertad Avanza. Lejos de tratarse de un problema menor, las últimas encuestas de opinión pública confirman un punto de inflexión donde el descontento extraeconómico se acopla de manera irreversible al persistente deterioro de los bolsillos.

El lapidario diagnóstico de Management & Fit

Los datos relevados por la consultora Management & Fit exponen el repudio generalizado hacia el vocero reconvertido en ministro:

  • Exigencia de salida: Casi un 80% de los encuestados (un 79,5% en mayo) considera que Manuel Adorni debería renunciar o pedir licencia de forma inmediata mientras avanza la investigación penal en Comodoro Py.
  • Derrumbe de la confianza: Siete de cada diez argentinos manifestaron que las denuncias de enriquecimiento ilícito afectan directamente su confianza en la gestión gubernamental, registrando una suba de 10 puntos respecto a meses anteriores.
  • Impacto en aliados y tropa propia: La desconfianza caló hondo en la base electoral oficialista. El 63,3% de los votantes del PRO y el 42,1% de los propios electores libertarios castigan la falta de transparencia del Gobierno.

El dato más revelador del informe de Management & Fit apunta directo a la cima del Poder Ejecutivo: el 42,1% de la población sostiene que el presidente Javier Milei no le pide la renuncia a Adorni porque este «conserva información sobre irregularidades de la gestión». Esta lectura social traduce lo que en la jerga de la calle se conoce como un pacto de silencio, un comportamiento más cercano a los códigos cerrados de una organización delictiva que a la transparencia republicana que el oficialismo pretendía encarnar. La promesa de campaña de combatir la casta y castigar los desvíos éticos quedó sepultada para proteger el entramado propio.

Frente económico: El bolsillo en su peor momento

En paralelo, el humor social sufre el impacto del tercer año del ajuste de La Libertad Avanza. Según la consultora D’Alessio IROL/Berensztein, la evaluación negativa del Gobierno se ubica firmemente en un 60%.

El indicador más alarmante señala que el 68% de los encuestados percibe que su situación económica personal está peor respecto del año anterior. Se trata del valor más alto registrado desde agosto de 2024, exponiendo que el relato del sacrificio no encuentra compensación en la mesa de los ciudadanos. El pesimismo ya no es exclusivo de la oposición; alcanza al 77% de los votantes de Provincias Unidas y empieza a erosionar la base libertaria, donde la sensación positiva cayó al 58%.

El escándalo de la declaración jurada de Adorni y su desesperado amparo en la Ley de Inocencia Fiscal no solo desnudaron los malabares legales de un funcionario acorralado, sino que rompieron el contrato ético del Gobierno. Quedó en evidencia que cuando los suyos están bajo la lupa, la motosierra no corta manos: se transforma en un escudo de impunidad.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *