El acierto horizontal de la «Marcha de la Bronca» que desafía el tablero político

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La «Marcha de la Bronca» consolidó una contundente demostración de fuerza en las calles del centro porteño. La movilización unificó a miles de manifestantes en una columna que partió desde el Congreso de la Nación y culminó con un masivo acto en la Plaza de Mayo. El reclamo principal apuntó de forma directa contra el plan de ajuste económico del gobierno de Javier Milei, la complicidad de los gobernadores provinciales y la inacción de las cúpulas sindicales tradicionales.

A diferencia de las convocatorias diagramadas por las estructuras tradicionales del peronismo, el verdadero acierto estratégico de la jornada de este sábado radicó en su marcada horizontalidad. La movilización logró sentar en una mesa común a más de 350 organizaciones y colectivos pequeños. Se trata de espacios de base —tales como centros de estudiantes, comisiones de delegados independientes y centros de jubilados de base— que habitualmente son marginados o directamente ignorados por el armado del Partido Justicialista. En esta oportunidad, estas agrupaciones no operaron como meros asistentes, sino que se sintieron y funcionaron como verdaderos organizadores de la jornada.

El reclamo de huelga general en Plaza de Mayo

Durante el acto de cierre frente a la Casa Rosada, la fisonomía de la protesta prescindió de los clásicos discursos individuales arriba del escenario. En su lugar, se procedió a la lectura de un documento consensuado que exigió formalmente a la CGT y a las CTA la convocatoria inmediata a un paro nacional activo como puntapié inicial de un plan de lucha hacia la huelga general.

Las intervenciones de dirigentes como Myriam Bregman y Nicolás del Caño enfatizaron la necesidad de organizar la bronca desde las bases y cuestionaron el rol de los bloques parlamentarios y gobernadores en el respaldo al ajuste. Del Caño desestimó postergar las demandas hasta los próximos comicios y se anunció una futura movilización frente al Congreso durante el debate presupuestario.

El desafío de transformarse en alternativa electoral

El balance de la movilización —impulsada por sectores de izquierda y asambleas territoriales— deja un saldo favorable en términos de convocatoria. Sin embargo, para consolidarse como una opción de poder real frente a las estructuras tradicionales, el espacio enfrenta el reto de trascender sus fronteras actuales y transformar la movilización callejera en una construcción política y federal de mayor alcance.


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