El plan parece no haber salido según los planes calculados por Javier Milei y su equipo económico, Argentina no cuenta con dólares propios por exportaciones y apela a vivir solo de prestado.
La crisis financiera desatada en las últimas semanas con la devaluación del peso, la caída de bonos y acciones, más la suba exponencial en el Riesgo País, desató una fuerte crisis a cielo abierto que decantó en la toma de nueva deuda para afrontar compromisos que el país tiene con acreedores privados y organismos internacionales.
En principio el anunció fue del Banco Mundial, llegarían al país unos 4 mil millones de dólares para robustecer las reservas del Banco Central, que no crecieron en los últimos cuatro meses por la decisión del equipo económico de no hacerse de dólares y dejarlos al libre albedrío que genera la bicicleta financiera de Caputo. Luego vino el coqueteo con el mismísimo gobierno de los EE UU, que, si bien no se conoce el monto de un posible crédito, algunos han especulado que se trataría de 15 hasta 30 mil millones.
Ayer, tras la corta reunión de Donald Trump con Javier Milei en los pasillos de la Organización de las Naciones Unidas, el Banco Interamericano de Desarrollo dio a conocer que le brindará a nuestro país una nueva línea de crédito por 3.900 millones de dólares para reforzar las reformas económicas y modernizar la infraestructura del país.
En total el gobierno libertario ha logrado, a costa de un profundo endeudamiento para el futuro, despejar una inminente crisis, que algunos califican como terminal, y meterse en la campaña electoral rumbo al 26 de octubre.
Este lunes y martes el RP bajó, subieron las acciones, los bonos y el dólar experimentó un retroceso en su cotización, signos claros que el sector financiero ha recibido con algarabía estos anuncios y entiende que habrá una nueva inyección de líquido para continuar con un modelo basado en los especulativo y no en la producción y el crecimiento del país.
Además, se espera para esta semana el anuncio en el avance de privatizaciones, lo que sumaría más divisas, además, claro, que las que entrarán por la baja a cero en las exportaciones de granos, carne vacuna y aviar.