La histórica marca de electrodomésticos Peabody, operada por Goldmund S.A., solicitó la apertura de su concurso preventivo de acreedores. La firma atraviesa una situación crítica que pone en riesgo la continuidad de su planta industrial en La Tablada, partido de La Matanza, donde trabajan más de 250 personas.
La empresa formalizó el pedido ante la Justicia comercial argumentando un combo letal: caída estrepitosa de las ventas, aumento de costos operativos y una deuda financiera que se volvió impagable bajo el actual esquema económico.
El titular de la compañía, Dante Choi, fue contundente al señalar las causas del derrumbe. Según el empresario, la flexibilización comercial impulsada por el Gobierno de Javier Milei generó una «avalancha de importaciones» que compite deslealmente con la producción local.
«No hay control de calidad ni de materiales en lo que ingresa. La producción nacional quedó limitada frente a este nuevo escenario» , advirtió Choi, quien además confirmó que parte de la operatividad ya fue derivada a Paraguay para reducir costos.
El sector de electrodomésticos es uno de los más golpeados por la pérdida del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones. Con el consumo de bienes durables en mínimos históricos y un financiamiento restrictivo, Peabody se suma a la lista de industrias bonaerenses que luchan por no desaparecer.
El proceso judicial determinará ahora si la empresa logra reestructurar su pasivo o si el ajuste y la apertura comercial terminan por cerrar definitivamente las persianas de la emblemática fábrica matancera.