La confirmación de la condena a 6 años de prisión y la inhabilitación por vida de ocupar cargos públicos despertó al peronismo y ahora solo resta saber hasta donde puede llegar.
Antes del anuncio de la decisión de la CSJN la sede del Partido Justicialista se encontraba repleta de dirigentes y militantes, conocida la postura del máximo tribunal y luego de las palabras de Cristina, dentro y fuera de la sede, se traslado hasta su domicilio en la calle San José en el barrio porteño de Constitución.
La gente no dudó, las y los que estaban sobre la calle Matheu se fueron hasta la casa de Cristina y con el tránsito de las horas una multitud la acompañó. También comenzaron a organizarse para poder estar los próximos días a modo de vigilia hasta que la justicia decida si le concede o no su arresto domiciliario.
Por otro lado, las y los estudiantes universitarios tomaron la facultad de Filosofía y Letras de la UBA y también la Universidad Nacional de La Plata, se espera para hoy la convocatoria a una marcha a Tribunales que podría desarrollarse mañana jueves o el viernes.
Mientras esto sucede organizaciones políticas, sindicales y sociales ya prometieron su presencia frente al domicilio de Cristina.
Se ha despertado a un gigante y quedamos a la espera de lo que suceda en las próximas horas.