El ministro de economía, Luis Toto Caputo, mostró en una entrevista su desprecio por la industria nacional al señalar que él no compra ropa en el país, por que los precios son un robo.
En una jornada dura para el gobierno, en principio por la renuncia de Marco Lavagna a la titularidad del INDEC en medio de denuncias de intervención en la construcción de datos, las declaraciones del ministro de economía despertaron indignación en una gran parte de la sociedad.
Caputo afirmó “nunca compré ropa en la Argentina, porque es un robo”, y aseguró que “si los argentinos hubieran destinado menos recursos a pagar ropa y calzado, podrían haber destinado ese dinero al consumo de otros rubros”.
Ahora bien, es más que posible que la ropa que se produce en el país sea más cara que la del exterior, nadie desconoce los avatares por los que debe transitar un emprendedor a la hora de montar su negocio en un país como este donde la inflación y los abruptos cambios de modelo generan crisis agobiantes, no solo para las y los empresarios sino para la sociedad en su conjunto.
Desde que el modelo anarco libertario que conduce Javier Milei desembarcó al frente del ejecutivo nacional las ventas en el sector textil se desmoronaron producto de la fuerte caída en el consumo, a esto se suma la compra directa de ropa vía plataformas y la apertura en las importaciones, la suma bestial en los servicios, en algunos casos de hasta el 500% y los precios de los alquileres, que hoy ocupan el 40% o el 50% de los ingresos conseguidos.
Desde la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), su titular Claudio Drescher afirmó que siete de cada diez empresas afirman que sus ventas se desplomaron y en los años 2024 y 2025 solo tuvieron un bimestre con números positivos, febrero y marzo del año pasado con un 1,2% a favor.
Drescher brindó una entrevista en Radio Mitre, la misma donde Caputo, horas antes, había atacado furtivamente a la industria nacional textil: «Este es un gobierno que no tiene plan económico y Caputo lo maneja como una mesa de dinero”.
Sobre el valor de la indumentaria y el calzado en el país Drescher afirmó: “En el precio de la ropa la mitad es lo que los gobiernos hacen mal, lo que la casta hace mal es la mitad del precio”.
Sobre el ministro el textil señaló que “es un financiero con poco conocimiento de la economía que se desarrolla en un país” y agregó: “Es parte de la casta porque ya lo hemos visto varias veces cumpliendo funciones por lo cual es una de las figuras repetidas que han tenido los gobiernos y que no han logrado resolver nada”.